domingo, 31 de agosto de 2008

NACIMIENTO


Cuando nace un hombre
florecen rosas imprevistas
en el jarrón de la consola
y aquellos pájaros bordados
en los cojines de la sala
silban y cantan como locos.

Ángela Figuera Aymerich

2 comentarios:

JAVIER ADAN dijo...

muy chulo, si señor.

ángel dijo...

Precioso poema de la enorme Ángela Figuera. La imagen, estupenda.




Saludos...